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Historia Del Deportivo De La Coruña
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Historia Del Deportivo De La Coruña
Enviar a un amigoLos primeros años
La historia del Real Club Deportivo de La Coruña está cargada de sentimientos, alegrías y tristezas, a lo largo de la fecundidad de sus más de 90 años de trayectoria. El fútbol llega a la ciudad herculina por mar en los primeros años del siglo, en 1902, procedente del Reino Unido y traído por un coruñés, José María Abalo.
Dos años más tarde, en marzo de 1904, tiene lugar en el Corralón de la Gaiteira el primer partido "serio" de fútbol disputado en A Coruña. Después de las enseñanzas de Abalo a sus compañeros en la antigua plaza de toros, se pasó al nuevo recinto para que un combinado coruñés, con el pomposo nombre de "Corunna", se enfrentara a la tripulación del barco inglés "Dilligent". Se sentaron asi las bases para que este nuevo deporte se instalase en la ciudad de manera definitiva.
La historia del Club Deportivo en sí se remonta a 1906, año en que quedó constituido formalmente el Club Deportivo de la Sala Calvet, un prestigioso gimnasio de la calle Galera, en pleno corazón de la ciudad. Su primer presidente fue Luis Cornide y su primera formación deportiva la integrada por Salvador Fojón, Venancio Deus, Juan Long, Ángel Rodríguez, Manuel Álvarez, Daniel Aler, Paco Martínez, Félix de la Paz, Virgilio Rodríguez, Juan Manuel López y Martínez Urioste. Era un Club de una modalidad deportiva nueva, considerada "exótica" por los jóvenes de la época.
El 11 de mayo de 1907 el gobernador civil, Luis Moyano, aprueba los estatutos y reglamentos de la nueva sociedad. Año y medio después, S.M. el Rey Alfonso XIII, concede al Club el título de Real, al mismo tiempo que acepta la presidencia de honor del Real Club Deportivo de La Coruña.
La fiebre del fútbol ya había prendido en toda la ciudad, lo que provocó que, coincidiendo con el bautismo "real" del Club, se inaugurase en el mismo año el primer campo del Deportivo, el del Corralón de la Gaiteira, como antecedente más importante al campo de Riazor, que se estrenaría poco después con un partido ante el Fortuna de Vigo.
Este primer recinto deportivo tenía 18.000 metros cuadrados y sus gradas tenían cabida para 6.000 espectadores. Su impulsor y realizador había sido Federico Fernández Amor Calvet. El antiguo campo de Riazor estaba ubicado en las instalaciones que ahora ocupa el Colegio de Las Esclavas. La presidencia del Deportivo la ostentaba en esta época Laureano Martínez y el equipo que inauguró el campo fue el formado por Martínez, Long y Ancos, De Llano, Martínez y Rajoy, Rodríguez, Álvarez, Rincón, Paz y Portela.
Años 1920-1950

El éxito de la selección española en la Olimpiada de Amberes, en 1920, sirvió para darle mayor auge al deporte del fútbol y, en definitiva, acabó en la profesionalización del balompié nacional. Así, para poder hacer rentables los fichajes, se pensó en crear un torneo de Liga que superara en interés para los aficionados a los campeonatos regionales.
El fútbol va cuajando en la ciudad y el Deportivo compite en numerosos encuentros amistosos dentro y fuera de Galicia, hasta que en la temporada 28-29 nace la Liga Española y el Club, al no superar la eliminatoria previa que facultaba para el acceso a uno de los puestos de la Primera División, queda integrado en Segunda División, junto al Alavés, Sevilla, Celta, Valencia, Betis, Iberia, Oviedo, Gijón y Rácing de Madrid, obteniendo al final la octava posición...
En 1932, estando en la categoría de plata, el Deportivo consigue eliminar al Real Madrid en la Copa, después de que el equipo blanco se hubiese proclamado campeón de Liga sin conocer la derrota.
En los años 30 el jugador de más relieve en las filas deportivistas fue Chacho, que sería internacional y olímpico en Italia.
Durante la Guerra Civil se jugaron numerosos partidos amistosos, el más destacado el partido con el Racing, en Ferrol, en marzo del 38, que supuso el debut de un jovencísimo Juanito Acuña.
Hasta la temporada 40-41 no se conseguiría el ascenso a la Primera División, tras ganar la promoción al Murcia por 2-1. El equipo estaba formado por: Acuña, Novo, Pedrito, Muntané, Molaza, Reboredo, Breijo, Guimerans, Elícegui, Chacho y Chao, bajo la dirección del técnico Hilario Marrero. Cada jugador del Deportivo recibió por el ascenso 2.000 pesetas, recaudadas mediante suscripciones públicas por la débil economía del Club.
El alto nivel que iba alcanzando el equipo planteaba la necesidad de otro escenario y así, en 1944, se inaugura el nuevo Estadio de Riazor.
No tardaría en llegar uno de los mayores éxitos de clasificación en la historia del Club, cinco años después de la inauguración de Riazor, al alcanzar en la temporada 49-50 el subcampeonato de liga. Presidía la sociedad Daniel Chaver Gómez y el técnico, Scopelli, dirigía un conjunto tipo integrado por Acuña, Pedrito, Ponte, Botana, Juanete, Guimeráns, Tino, Dieste, Ponce, Moll y Rafael Franco.
El equipo había sido campeón durante media hora en la última jornada, pero al haber conseguido sólo un empate en San Mamés, frente al Athletic, tuvo que ceder el título al Atlético de Madrid.
El equipo ficha a dos argentinos, Corcuera y Oswaldo, que integrarán la delantera titular de estos años junto a Franco, Moll y Tino: cuatro sudamericanos y un coruñés, conocidos como la "Orquesta Canaro". Esta delantera marcó, en la temporada 50-51, 64 goles en 30 partidos.
Eran los comienzos de lo que entonces se llamó la "década de oro" del Deportivo y que se prolongó hasta el 57. Los resultados finales en la Liga de Primera División fueron realmente aceptables.
Después del subcampeonato el Club alcanzó puestos que le permitían mantener la categoría con tranquilidad. Además, es la década en la que el Deportivo disfrutó de entrenadores como Helenio Herrera y de jugadores como Suárez y Pahíño.
A esa considerada edad de oro del Deportivo le sucedería una etapa de esperanzas y desilusiones compartidas, del sube y baja, a pesar de contar el Club con grandes jugadores para gloria del fútbol nacional y mundial.
Años 1960-1990
Desde la citada y famosa delantera, la "Orquesta Canaro", hasta el paso fugaz de Luis Suárez, Amancio, Reija, Veloso, Jaime Blanco o, más recientemente, Manolete, Pellicer y Buyo. Todos ellos procedentes de una cantera rica en calidad, pero condicionada por la pobre economía del Club, que no los podía retener ante el interés y acoso de los equipos económicamente más poderosos. Ese siempre fue un handicap que condicionó la historia del Club y limitó su techo deportivo.
En la temporada 1961-62 se consiguió el ascenso a Primera pero en la temporada siguiente, a pesar de un comienzo fulgurante en el que se adjudicó el Teresa Herrera tras derrotar al Benfica campeón de Europa, se volvió a Segunda.
A partir de ahí comenzó la etapa del "ascensor", bajando de categoría un año y ascendiendo al siguiente. El ascensor se detuvo en la 68-69, temporada en la que consiguió mantenerse dos temporadas en la División de Honor. En julio de 1969 el presidente González nombró gerente al conocido periodista deportivo Manuel Fernández Trigo y en la campaña 69-70, de nuevo se cayó en Segunda después de caer por 1 a 0 ante el Celta en Riazor.
En la década de los 70 se tocó fondo al caer en la Tercera División y en la Segunda B. La curva de descenso de prestigio social y deportivo se veía acentuada por el incremento constante de la deuda económica.
La más aciaga campaña fue la del 73 - 74, se descendió a Tercera. Hubo dimisión del presidente, cese de tres entrenadores y fichajes fallidos. Nadie podía creerse que el equipo que dos años antes estuvo con lo mejor del fútbol español fuese a tener que enfrentarse al Turón o al Guernica. Pero la siguiente campaña, bajo la batuta de Irulegui, se logró el ascenso con Seoane, Belló, Luis, Canosa, Cobas, Caamaño, Piño, Vales, Castro, Muñoz y Rabadeira como equipo más habitual.
En los veranos del 75 y del 76 el Deportivo hizo unas giras por Sudamérica. En la 75-76 llegó un nuevo técnico, José Antonio Naya y el equipo acabó, ya bajo la batuta de Cheché Martín, quinto en la tabla.
Baile de entrenadores, rendimiento deportivo "gris" y una deuda que ascendía en julio del 78 a 83 millones de pesetas.
Durante los años 80 se mantuvo la incertidumbre en la obsesión por recuperar la categoría perdida en la temporada 72-73 y volver cuanto antes a la Primera División.
Sin embargo, las decepciones se sucedían, y cuanto más cerca se situaba el objetivo, mayor era la frustración de no llegar a él, conduciéndonos incluso al borde del abismo de la Segunda B, salvada en última instancia, en mayo de 1988 por el villalbés Vicente que, con el tiempo reglamentario cumplido, lograba batir la portería del Racing de Santander en el partido que cerraba el campeonato.
Tras esta sucesión de decepciones, se renueva por completo la directiva del Club con el objetivo de sanearlo económicamente y conseguir la estabilidad deportiva.
El nacimiento del nuevo Deportivo tiene su origen en la histórica asamblea, de carácter abierto y popular, que se celebró en 1988 en el Colegio de Los Salesianos, en la que salió elegido como presidente Augusto César Lendoiro. Afición, jugadores y directiva se unieron como una piña con el presidente, convirtiendo al Deportivo en el Club de todos los coruñeses.
La situación no era nada alentadora. La fuerte deuda, que ascendía a 600 millones de pesetas, la mala perspectiva deportiva de un equipo que se había salvado en el último momento del descenso a Segunda División B y la débil implantación social del Club, eran los problemas más urgentes.
Para intentar solucionarlos la directiva planteó una campaña de mentalización ciudadana basada en la estabilidad y la solvencia económica, es decir, el éxito deportivo estaba íntimamente ligado al económico. Bajo el lema "camina o revienta", muy utilizado por el Presidente en esas fechas, el Club sale adelante y sobre esa base se articuló el "milagro del Deportivo".
La temporada 88-89, con Arsenio en el banquillo y prácticamente la misma plantilla, salvo el fichaje del brasileño Raudnei, se realizó una gran campaña en la Copa del Rey, pero la mala suerte impidió el tan merecido ascenso. Por fin se saneó la economía. La racha de balances negativos, que durante tantos años soportó el Club, finaliza y se produce el primer superávit.
Con pocas novedades y condicionados por la todavía débil economía del Club, se afronta la temporada 89-90. El equipo devuelve con creces el apoyo y mimo de la cada vez más numerosa y volcada afición. Después de mantener una trayectoria por encima de la mitad de la clasificación, aprovecha al máximo sus posibilidades y se cuela en la fase de promoción de ascenso a Primera División. Era el año del estreno de Martín Lasarte, Sabín Bilbao, Sredojevic, Batrovic y el búlgaro Stoyanov, entre otros.
El emparejamiento con el Tenerife, después del empate del encuentro de ida en el archipiélago canario, se presentaba esperanzador pero con la duda, por antecedentes no muy remotos. Se llevó a cabo una movilización total del espíritu blanquiazul, obteniendo una entrega y apoyo incondicional de la afición a su equipo. No pudo ser y otra vez más las gradas de Riazor eran testigo de una decepción.
El presidente insiste en que, con el apoyo de todos, el Deportivo conseguiría el ascenso. La gestión económica volvió a brillar con la luz del superávit y la masa social seguía ascendiendo con 17.500 abonados en Segunda División, consiguiendo un apoyo incondicional de los más jóvenes y del público femenino.
La campaña 90-91 se planifica con la experiencia de gente curtida en Primera, y se suman al equipo Josu, Albístegui, Stojadinovic, Kanatlarovski, Mújika, Villa, Albis, Uralde y, más adelante, Djukic. Objetivo, el ascenso a Primera.
Tuvo que ser otra vez en los últimos compases de la liga cuando se decide el futuro del Club coruñés, pero después de los años de sufrimiento en Segunda, se consigue el merecido premio.
Tras ganar al Murcia el color blanquiazul se extiende por toda A Coruña y Galicia: el Dépor era de Primera.
En la plaza de María Pita todos los coruñeses homenajearon a su equipo. El ascenso consolidó la implantación social del Club en toda Galicia, lo que se tradujo en el nacimiento de numerosas peñas que traspasaron la barrera de nuestra geografía.
1992- Actualidad...
La temporada 91-92 puede considerarse de transición. Se planteó con una mezcla de veteranía y juventud, con Claudio, Ribera, López Rekarte, Canales, Liaño, Kirov, Kiriakov, etc., como bandera de un grupo humano dirigido por Marco Antonio Boronat, quien antes de terminar la temporada dejaría la batuta a Arsenio con la papeleta de salvar al equipo del descenso.
En A Coruña los aficionados reciben al equipo que llegaba de jugar y ganar la promoción como si de un Campeón de Liga se tratase.Además de mantener la categoría, las coordenadas económicas también eran positivas.
En la temporada 92-93 el Club se ve obligado a convertirse en Sociedad Anónima, y era necesaria la consolidación deportiva, que se realizaría a través de la incorporación de figuras nacionales y extranjeras, como Bebeto y Mauro Silva, que han dejado su huella en el panorama futbolístico.
Era el primer paso para evitar volver a sufrir, objetivo que el Presidente y sus colaboradores se habían propusieron al salvar la promoción en la temporada anterior. A los brasileños los siguen Aldana, Juanito, Nando, Ramón y Serna.
Este año pasará a la historia por el proceso de transformación del Club en Sociedad Anónima Deportiva. Los propios aficionados conservaron la legítima propiedad del Club, respetándose su poder de decisión. Se diseñaron unas participaciones accionariales al alcance de la mayoría de los bolsillos y se primó a los pequeños accionistas frente a los grandes. La intención fue que el Deportivo siempre fuese de todos los coruñeses y que estuviese abierto a la sociedad gallega a través de la representatividad que conceden las acciones.
El apoyo incondicional de la afición queda demostrado en la presentación del equipo para esa temporada: más de 30.000 personas se dan cita en Riazor para conocer a su equipo. En el aspecto deportivo, la temporada 92-93 se caracteriza por los éxitos del tramo liguero y la calidad del juego, piezas claves de lo que en poco tiempo se iba a conocer como el fenómeno "SuperDepor". Éste hace que la ciudad sea conocida en todo el mundo y atrae a los medios de comunicación nacionales e internacionales, deseosos de conocer lo que aquí sucede.
Las Ligas, que hasta el momento se estaban decidiendo a dos bandas, tenían un nuevo actor con grandes posibilidades, el Deportivo que, con mucho menos presupuesto, plantaba cara a los dos grandes "de siempre". A Coruña se hace eco de las palabras del presidente Lendoiro: "¡¡¡ Barça, Madrid, ya estamos aquí !!!" y con ese ritmo el equipo se proclama Campeón de Invierno, alcanza el tercer puesto en la Liga y se mete en la UEFA por primera vez en su historia.
Además, Bebeto alcanza el Pichichi, Liaño el Trofeo Zamora y cuatro jugadores son llamados por el seleccionador nacional. Fran es recuperado para el Deportivo previo pago al Real Madrid de su opción de compra, siguiendo la nueva máxima del Club "el Deportivo no vende, compra".
El equipo no sólo se convierte en el preferido de los coruñeses y los gallegos, sino que otros muchos aficionados de todo el territorio nacional prefieren al Deportivo en detrimento de los tradicionales Real Madrid y Barcelona.
El Depor en Europa
Por primera vez en su historia el Deportivo compite en Europa en los inicios de la temporada 93-94. Viaja a Dinamarca para enfrentarse al Aalborg, su primer rival en la Copa de la UEFA, consiguiendo eliminarlo con un contundente 5-0. Además, se refuerza la plantilla con los fichajes de Paco, Donato, Elduayen, Voro, Manjarín, Pedro Riesco y Alfredo.
Bajo la batuta de Arsenio Iglesias, la trayectoria deportiva fue altamente positiva, aun cuando en la UEFA, después de eliminar en una gran proeza al Aston Villa en Birminghan, se cae ante los alemanes del Eintracht de Frankfurt.
En la liga, el Deportivo se mantuvo al frente de la clasificación hasta el final, pero el destino volvió a jugarle una mala pasada. En el último partido se perdió el campeonato tras empatar a cero con el Valencia y fallar Djukic un penalty en el último minuto. El Barcelona se proclamó campeón por el gol average, ya que quedaron empatados a puntos.
La temporada 94-95 fue la de la regularidad. En la UEFA a punto se estuvo de dar la sorpresa. El Deportivo eliminó al Rosenborg noruego y al Tirol austríaco, pero el Borussia Dortmund, en el encuentro de vuelta en Alemania, privó al equipo de la oportunidad de estar en los cuartos de final.
En la Liga, por segundo año consecutivo y tercero en la historia, el equipo sería subcampeón.
El premio a todo el trabajo realizado llegaría en la Copa del Rey. En una final memorable frente al Valencia, el 27 de junio de 1995, se conquistó el preciado trofeo, el primer título oficial en la historia del Club. La final, iniciada el 24 de junio, tuvo que suspenderse en los últimos minutos por una tromba de agua que inundó el Santiago Bernabeu y se reanudó el 27 de junio, venciendo por 2-1 con un histórico gol de Alfredo Santaelena.
La victoria fue muy celebrada en la ciudad y en todos los rincones de España.
En la temporda 95-96, con Arsenio retirado por voluntad propia y con J. B. Toshack de entrenador, el equipo gana el trofeo Teresa Herrera en su L Aniversario y también el primer título de la temporada, la Supercopa, derrotando en ambas ocasiones al Real Madrid.
En el aspecto deportivo, en la Liga se acaba en novena posición y en la Recopa de Europa el equipo queda eliminado en las semifinales ante el Paris Saint Germain. Al finalizar la temporada Bebeto renuncia a continuar en el Deportivo aceptando una oferta realizada por el Flamengo.
Esta temporada el Presidente y su equipo deciden iniciar la búqueda de nuevas vías de financiación (publicidad, televisión, merchandising, etc.), ya que A Coruña sólo podía aportar el 40% de los ingresos del Club y no se deseaba gravar la economía de los aficionados.
El Club cerraría un contrato por siete años con Canal Plus que aseguraba a la entidad una cifra cercana a los 21.000 millones de pesetas. La operación asegura la economía del Club para los siguientes años y lo equipara, en percepciones televisivas, al Real Madrid y al Barcelona.
El Club destaca nuevamente en el panorama futbolístico nacional con el anuncio del inminente reparto de beneficios entre sus accionistas. Y así se hizo.
La temporada 96-97 estaría marcada por los acuerdos de los Clubes con las diversas televisiones. Los contratos millonarios y el saneamiento de muchos equipos permitieron la llegada de nuevos "cracks": Ronaldo, Rivaldo, Flavio, Roberto Carlos, Seedorf, etc. que hacen del campeonato español el más importante del mundo.
La Liga española pasó a conocerse en los medios como la Liga de las Estrellas. El Deportivo no se quedó atrás en la búsqueda de jugadores que permitieran dar un salto cualitativo en la trayectoria deportiva de la entidad. Tras un año de transición, la directiva renueva la plantilla con la llegada de ocho jugadores: Rivaldo, Martins, Madar, Kouba, Bonnissel, Naybet, Songo´o y Armando. Más tarde llegarían Flavio, Hélder, Renaldo y Nuno para disputar la liga más larga de la historia con 22 equipos y 42 jornadas. El fichaje de Rivaldo, sin desmerecer en absoluto al resto del colectivo, revalorizó el juego del equipo.
En el aspecto deportivo, tras un comienzo de liga espectacular en el que se batieron todos los récords del equipo en Primera División, al permanecer imbatido 17 jornadas, se entró en una fase de malos resultados que provocaron la dimisión de J. B. Toshack cuando todavía quedaban 19 jornadas para el final del campeonato.
La llegada de Carlos Alberto Silva, avalado por un excelente historial, le proporcionó un aire nuevo al equipo que permitió que recobrasen las posibilidades de luchar por el título y alcanzar nuevamente la tercera plaza y la clasificación para jugar la copa de la UEFA.
En el aspecto económico, el R.C.Deportivo de La Coruña S.A.D. se había convertido en una de las cien primeras empresas de Galicia.
En la temporada 97-98 llegaron como refuerzos Djalminha y Luizao. El equipo maravilló en el trofeo Teresa Herrera, pero todo comenzó a romperse cuando el Barcelona, pagando una cláusula de rescisión de 4.000 millones, se lleva a Rivaldo a pocos días del comienzo de la Liga.
En Deportivo, acaba la Liga en duodécima posición y en la UEFA quedaría eliminado en la primera ronda ante el Auxerre. Aun así, una temporada más el aspecto económico volvió a ser positivo.
Primera Liga y Siglo XXI
Para la temporada 98-99 llega como entrenador Javier Irureta y con él se incorporan al equipo hombres como Manuel Pablo, Hadji, Scaloni, Pauleta, Turu Flores y otros jugadores que devolverían la ilusión a la afición.
En la pretemporada el club consigue el "Teresa Herrera" y el "Ramón de Carranza", este último por primera vez en la historia.
En 1998 el Deportivo de La Coruña es designado por la UEFA entre los cincuenta mejores equipos de Europa.
El equipo finalizó la temporada en sexta posición, clasificándose para la UEFA y hasta la última jornada matuvo las opciones de participar en la Liga de Campeones, para la que por primera vez se clasificaban cuatro equipos.
La temporada 99-00 comenzó con buen pie para el Deportivo. Una goleada ante el Alavés con un Hat trick del recién llegado Roy Makaay situaba a los deportivistas momentáneamente a la cabeza de la tabla ya en la primera jornada. Ese liderato sería recuperado, después de una decena de semanas en las que los deportivistas se mantuvieron siempre entre los primeros clasificados, en la jornada 12, a finales del mes de noviembre, momento que los de Irureta aprovecharon para asentarse en el que ya sería su puesto definitivo el resto de la temporada y que supondría el primer título de Liga en los casi cien años de historia del Club. Tras una racha de imbatibilidad continuada, en la que el equipo herculino llegó a disponer de 8 puntos de ventaja sobre el segundo clasificado, vino una etapa más crítica en la que los de Irureta no concretaban en sus salidas de Riazor.
Los aficionados deportivistas pudieron ver esta campaña cómo el Deportivo ganaba al Real Madrid, que sería meses después Campeón de Europa, por 5 goles a 2; o cómo se superaba con un 2 a 1 al Barcelona de Van Gaal. El apoyo de la afición en esas semanas fue clave, llenando domingo a domingo Riazor para ser realmente el jugador número 12 de los blanquiazules. Además, en los dos últimos desplazamientos de la temporada, a Vigo y a Santander, los seguidores deportivistas no dudaron en viajar en masa para arropar a sus jugadores. Y así, a pesar de que por momentos el fantasma de la Liga del 94 se paseó por la mente de muchos, el Deportivo conseguía su primer campeonato de Liga de la historia el 19 de mayo de 2000, en Riazor, ante el Espanyol, con dos goles, de Donato y Makaay, en un estadio repleto de aficionados y con un ambiente de gala.
Cinco puntos separaron al Campeón de Liga del segundo y tercer clasificados, Barcelona y Valencia; seis del Zaragoza y siete del Real Madrid, Campeón de Europa, y del Alavés, equipo revelación de la temporada.
La participación en Europa y en la Copa del Rey fueron bastante más discretas. En la Copa de la UEFA el Deportivo superó al Stabaek noruego, al Montpellier francés y al Panathinaikos griego, siendo la primera vez que pasaba tres rondas del campeonato europeo. El Arsenal, segundo en la Premier League, fue el verdugo deportivista en octavos de final y apeaba a los coruñeses de su sueño.
Octavos de final fue también en donde el Deportivo quedó eliminado de la Copa del Rey. El Málaga fue el primer obstáculo que hubo que superar y el Osasuna el encargado de dejar al Deportivo fuera del torneo, centrándose desde entonces los de Irureta única y exclusivamente en la Liga.
El Deportivo se erigió en el Campeón de la llamada Liga de las Estrellas el año en que el viejo continente se vio conquistado por el fútbol español: tres equipos, Valencia, Real Madrid y Barcelona alcanzaron las semifinales de la Liga de Campeones y dos de ellos, Valencia y Real Madrid disputaron la final alzándose este último con la Copa europea. Cinco puntos de renta sobre sus perseguidores en una liga durísima y muy competida, en la que clubes históricos como el Atlético de Madrid, el Sevilla o el Betis descendieron de categoría.
Al conseguir el Deportivo el Torneo liguero se convertía en la esperanza de los clubes modestos y A Coruña en la ciudad más pequeña, junto a San Sebastián, que consigue un título de Liga. Hasta entonces lo habían conseguido ciudades como Madrid (el Real Madrid en 27 ocasiones y el Atlético en 9), Barcelona (el Barça en 16 ocasiones), Bilbao, el Athletic en 8 ocasiones, Valencia, 4 veces, San Sebastián, la Real Sociedad por 2 veces, y Sevilla, 2 veces, una vez cada uno de los conjuntos, Betis y Sevilla. Ciudades 10, 15 ó 20 veces la ciudad herculina.
Sólo nueve equipos han logrado este Trofeo, y el Deportivo es uno de ellos. Dos días, oficialmente, duraron las celebraciones del título, aunque los aficionados y las peñas, deseosos de saborear el logro al máximo, prolongaron durante semanas los festejos. Además, la Copa de la Liga entrará en las vitrinas del Club para acompañar a la Copa del Rey y a la Supercopa del 95, los otros dos trofeos oficiales de España, convirtiéndose así el club coruñés en uno de los seis equipos, junto a Real Madrid, Barça, Atlético y Real Sociedad que han logrado el triplete.
Asimismo, Roy Makaay fue el máximo anotador de la Liga si no se tienen en cuenta los goles conseguidos de penalti.
El Deportivo conseguía de este modo la clasificación directa para participar, por primera vez en su historia, en la Liga de Campeones con lo que esto supone a nivel de imagen tanto para el Club como para la ciudad.
Siglo XXI
La temporada 2001/2002 fue, con diferencia, una de las más ilusionantes y difíciles en la historia del Real Club Deportivo de La Coruña. Un Deportivo y una afición que aún recordaban el reciente título de Liga conseguido por primera vez. Una campaña prometedora, en la que se luchó en todos los frentes en que participamos, tanto en la Copa, en la Liga como en la UEFA Champions League, en la que nos consolidamos.
El año 2000 fue, sin lugar a dudas, mágico para la Historia del Deportivo. A la consecución el título de Campeones de Liga 1999-2000 el 19 de mayo de 2000, por primera vez en la historia del club, hay que sumar la clasificación directa por primera vez en la historia de un equipo gallego para la Liga de Campeones. Además, el 27 de agosto, el Deportivo de La Coruña se imponía al Espanyol en la Supercopa de España consiguiendo por segunda vez el primer título oficial de la temporada 2000-2001. Con ella el Club tenía ya cuatro trofeos oficiales, aumentando paso a paso su palmarés.
El Teresa Herrera, en sus LV y LVI Ediciones, también fueron a parar a las vitrinas del Deportivo. El LV Trofeo se consiguió en la tanda de penaltis tras empatar el partido 2 a 2, en un trofeo que se celebró a partido único ante el Lazio de Roma ante la imposibilidad, por la escasez de fechas, de que fuese un torneo cuadrangular como venía siendo habitual. En su LVI Edición Cruz Azul, Peñarol, Real Madrid y Deportivo compitieron por el preciado trofeo siendo las semifinales Peñarol -Deportivo y Cruz Azul- Real Madrid clasificándose para la final el Real Madrid de Zidane y el Deportivo. Los coruñeses se impusieron a los madrileños por 2 a 1 con goles de Makaay y Tristán.
¿Quién podría creerse tan sólo hace unos años que el Deportivo podría estar y mantenerse ahí arriba codeándose con los históricos y poderosos de la Primera División?. Nadie. En cambio actualmente es una realidad, un mérito increíble para un Club que pertenece a más de 20.000 propietarios, que tiene una impresionante afición en una pequeña gran ciudad que apenas supera los 250.000 habitantes.
Y se lo crean o no, del estado de ánimo y confianza de todas estas personas, del apoyo de los medios de comunicación y especialmente de los locales, directa o indirectamente, dependen en muchas ocasiones los resultados de los partidos fútbol, y por tanto las posibilidades del equipo y las ilusiones de toda una afición.
En el siglo XXI, la historia del Club se escribirá en base a la ilusión de los aficionados y al esfuerzo diario de jugadores, cuerpo técnico, personal y directiva del Club. Esfuerzo que ha llevado al Club a lo más alto del fútbol mundial y que hará posible, con el cariño y el trabajo de todos, seguir aspirando a todo.
La temporada 2001 - 2002 concluyó con un balance muy positivo: luchando por el título de Liga hasta el final de temporada, quedando segundos en la tabla; llegando hasta cuartos de final en UEFA Champions League y con un título en el haber: la Copa del Rey en el año de su centenario conseguida el 6 de marzo en el Santiago Bernabeu ante el Real Madrid. La nota global de la campaña fue, sin duda, de sobresaliente. Además, Diego Tristán se proclamó pichichi del campeonato nacional con 21 goles y el equipo consiguió entrar en Europa de nuevo por la puerta grande.
72 puntos, 22 partidos ganados, 67 goles a favor y 47 en contra fue el balance del Deportivo en la Liga 2002 - 2003. Los deportivistas quedaron terceros en la tabla, por detrás de Real Madrid y Real Sociedad. Se clasificaban para la ronda previa de Liga de Campeones, que superaron ante el Rosenborg. Makaay anotó el gol de la LVII edición del Teresa Herrera, que se logró ante el Cruz Azul, mientras que en la LVIII edición se logró ante el Nacional de Montevideo con golazos de Pandiani, Valerón y Amavisca. En la Copa, se llegó a las semifinales cayendo ante el Mallorca, que sería el campeón. Y en Liga de Campeones se llegó hasta la segunda ronda cayendo en un grupo complicadísimo en el que se clasificaron Manchester y Juventus.
Aunque parezca que año a año el buen hacer blanquiazul consolida al equipo en lo más alto, no podemos confiarnos y sigue siendo necesario mucho trabajo, acierto en la planificación y, sobre todo, mucho apoyo.
Este es un llamamiento a los deportivistas de todo el mundo, porque el Deportivo se juega su futuro a partir de hoy. Hemos trabajado duro, arriesgado, pensado en el futuro, tomado decisiones importantes en los temas deportivo y extradeportivos, en unas cosas acertaremos plenamente y en otras no tanto, pero lo que nadie podrá discutir jamás es el interés, el esfuerzo y el empeño diario para que el Deportivo sea cada vez más grande y para que el Club tenga el porvenir más halagüeño posible. Ahí están las inversiones en jugadores jóvenes y de un altísimo nivel, que desde el día de hoy hasta dentro de seis, siete u ocho años tendrán la posibilidad y el deber de demostrar que el Deportivo es un equipo sólido y de futuro y que lo demuestran en el equipo y en sus selecciones.
En la campaña 2003 -2004 el Deportivo logró de nuevo estar en lo más alto de la tabla, terceros en la Liga, con 71 puntos, 21 partidos ganados, 8 empates y 9 derrotas. El balance goleador fue de 60 tantos a favor y 34 en contra. Además de los buenos resultados en Liga, el Deportivo alcanzaba por primera vez en su historia las semifinales de Liga de Campeones, un sueño para todos después de varios partidos épicos, como la victoria por 4 a 1 ante el Milán que dio el pase a la semifinal. El Oporto, que después sería el campeón de la máxima competición continental, se encargó de apear al Deportivo de su sueño pero durante semanas el deportivismo vibró con la posibilidad de alcanzar la final.
Esta fue la temporada en la que la ansiada ciudad deportiva de Abegondo, El Mundo del Fútbol, empezó a funcionar a pleno rendimiento con gran acogida por todos los equipos del Club, por los aficionados en general y otros equipos profesionales que acudieron a las instalaciones a entrenar. La Deporescuela, el Campus de Fútbol... la cantera centralizada en esta auténtica ciudad preparada para disfrutar del fútbol.
Además, el Club presentó su mayor reto de cara a los próximos años: la Ampliación de Capital del Club, necesaria para mantener los actuales niveles competitivos y para ajustar el capital social de la entidad a su realidad social y deportiva.
En la actualidad, siendo el equipo más representativo de Galicia en el mundo y el que cuenta con mucha diferencia sobre el resto con más adeptos en esta comunidad y con un nuevo proyecto comandado por Lendoiro y con Miguel Ángel Lotina como entrenador, el club se halla en un proceso de reestructuración deportiva que pasa necesariamente por la potenciación de la cantera y por el regreso a las competiciones europeas.
http://www.forzadepor.net/historia.html
HISTORIA DE LA CIUDAD DE A CORUÑA....
La Coruña De Wikipedia, la enciclopedia libre Saltar a navegación, búsqueda Para otros usos de la palabra Coruña, véase Coruña (desambiguación).
A CoruñaLa Coruña
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La Coruña (en gallego y oficialmente A Coruña) es una ciudad y municipio de Galicia (España), capital de la Provincia de La Coruña y capital judicial de Galicia.
Importante puerto histórico, se sitúa en la costa noroeste de la Península Ibérica, en las Rías Altas. El centro de la ciudad se extiende sobre una península unida a tierra firme por un estrecho istmo, por lo que presenta dos fachadas marítimas distintas: la portuaria (hacia la ría de La Coruña o Ría del Burgo, de aguas tranquilas) y otra de mar abierto, hacia la Ensenada del Orzán, y sobre la que se extienden las principales playas urbanas (Riazor y Orzán).
Su clima es de tipo Oceánico en su variedad meridional, con temperaturas suaves todo el año.
Su densidad de población es una de las más altas de España (6.481 hab/km².) ya que en una superficie municipal de apenas 37,83 km² se concentran 245.164 habitantes, siendo el segundo municipio gallego en población.
Forma una conurbación de 420.000 habitantes con los municipios vecinos de Arteijo, Culleredo, Cambre, Oleiros, Sada, Carral, Bergondo y Abegondo. El eje metropolitano La Coruña-Ferrol aglutina un total cercano a los 615.000 habitantes (INE 2007), más de la mitad de la población de la provincia.
La escasez de terreno edificable al ser una de las ciudades más verticales de España y la necesidad de lugares de esparcimiento urbano y zonas verdes hacen que el suelo haya alcanzado un precio elevado. Véase Parques y jardines de La Coruña.
La mayor parte de la superficie dedicada a la actividad industrial se sitúa en los municipios limítrofes, principalmente en Arteijo, uno de los municipios más industriales de Galicia.
La Coruña es una ciudad mayoritariamente de servicios. Su tejido industrial se concentra fundamentalmente en el importante puerto y la refinería.
Fue capital de Galicia desde el año 1563 hasta 1982, año en el que se trasladó a Santiago de Compostela. Es sede del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, de la Delegación del Gobierno en esta Comunidad y sede de la Real Academia Gallega.[1] Fue también capital de Región Militar Española, estructura territorial del ejército español ya desaparecida, aunque en la ciudad está situado el Cuartel General de la Fuerza Logística Operativa, así como una Subdelegación de Defensa.[2]
El municipio limita al norte con el Océano Atlántico, al este con la Ría de La Coruña (o Ría del Burgo) y el municipio de Oleiros, al sur con el ayuntamiento de Culleredo y al oeste con el de Arteijo.
Historia Artículo principal: Historia de La Coruña ![]()
Mapa de la Batalla de Elviña de 1809, en la que el Mariscal Soult derrotó a las tropas británicas de Sir Jonh Moore dando lugar a la ocupación de la ciudad durante 9 meses por parte de las tropas napoleónicas
Época prerromana y romana
Hay constancia de asentamientos prerromanos en el área actualmenente ocupada por la ciudad (Castro de Elviña y Alto de Santa Margarita). La tribu de los ártabros era la población autóctona del área que comprende desde la Ría del Burgo a la Ría de Ferrol.
La bahía de La Coruña es citada por los geógrafos clásicos con el nombre de magnus portus artabrorum, y era uno de los puntos fundamentales en la "ruta del estaño". El nombre de Brigantium parece corresponder al actual Betanzos. Ptolomeo hace referencia a la ciudad de Faro (le corresponde sin duda a la Coruña actual) y cita la torre de Hércules. Dion Casio habla de la llegada de César a las costas de Brigantium. Bajo los romanos, La Coruña fue final de una vía y puerto de cierta importancia. Las tropas de Julio César llegaron en el año 62 a. C.|62 a. C. y los romanos acabaron bautizando el lugar como Brigantium. En el S. II d.c. se construyó el faro llamado Torre de Hércules, prueba de la importancia que tenía la ruta marítima por la zona ya en épocas remotas. Recientemente han aparecido restos de una necrópolis[3] y otro tipo de construcciones romanas bajo solares en obras en las zonas de Pescadería y Monte Alto.
Edad Media y Renacimiento
Tras la caída del imperio romano, el pequeño asentamiento herculino caería sucesivamente bajo dominio suevo y visigodo. La invasión árabe de la península ibérica en 711 apenas tuvo repercusión en esta zona, que en menos de un siglo pasó a ser parte del reino cristiano de Asturias. Bermudo II otorga a la iglesia compostelana el dominio sobre Crunia y la isla de Faro (como se denominaba entonces la península en la que se erige la Torre de Hércules) pero entre los siglos IX y X, los periódicos ataques de las flotas vikingas acaban con el despoblamiento de la zona, ya que sus habitantes prefirieron establecerse en el área de Betanzos, más protegida.
No fue hasta 1208 que la ciudad fue refundada por orden del rey de León Alfonso IX, trasladando a los habitantes de la cercana población de El Burgo hasta el actual emplazamiento de la Ciudad Vieja, reconstruyendo la urbe y otorgándole los privilegios del Fuero de Benavente. Así, La Coruña pasa a ser un enclave que depende directamente del rey, libre de vasallaje al clero o a los señores feudales que se repartían el resto del territorio galaico.
Décadas más tarde, Alfonso X concede a la villa la exclusividad de desembarcar y vender la sal sin pagar gravámenes, lo cual se traduce en una gran prosperidad económica.
Durante el reinado de Enrique III, en los últimos años del siglo XIV se construyeron las murallas que protegían el recinto de la Ciudad Vieja. Se conservan algunos restos, así como tres puertas que abrían la ciudad al mar a lo largo del paseo del Parrote, frente a la bahía. También se conserva el baluarte conocido como la Fortaleza Vieja, que es el actual Jardín de San Carlos.
Ya en el siglo XV, Juan II otorgó a La Coruña el título de ciudad en 1446. Carlos I celebró cortes en ella, estableció la Casa de Contratación para la especiería y partió desde su puerto para ser coronado emperador en Alemania.
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Restos de las antiguas murallas defensivas de la ciudad, tras ellas el Hospital Abente y Lago. Junto con estas murallas también se conserva el conocido como rompeolas, la parte más occidental de la muralla de Pescadería, que divide las playas de Riazor y del Orzán.
Siglos XVII y XVIII
Entre los siglos XVII y XVIII, las continuas guerras de la monarquía española repercutieron en las subidas de impuestos y el reclutamiento de la población. La ciudad sufrió a partir de entonces un proceso de recesión.
La reina Isabel I de Inglaterra mantenía una profunda enemistad con Felipe II, tensión que desembocó en una serie de disputas bélicas. En 1588 salió del puerto de La Coruña la Armada Invencible hacia el inesperado desastre en el Canal de la Mancha. Un año más tarde, en 1589 la reina de Inglaterra envió una escuadra mandada por el almirante Francis Drake . La ciudad se enfrentó al invasor con la heroína María Pita a la cabeza, consiguiendo resistir el asedio. Así, tras quemar el monasterio de Santo Domingo, el barrio de Santo Tomás y la zona de pescadería, los ingleses se retiraron el 19 de mayo.
Es en esta época cuando se produce el traslado de la Real Audiencia desde Santiago de Compostela a La Coruña. En 1620, Felipe III crea la Escuela de los Muchachos del Mar y en 1682 se practican obras de restauración a la Torre de Hércules, a cargo del arquitecto Antúnez.
En la Guerra de Sucesión, la ciudad volvió a sufrir una alza de los impuestos y el reclutamiento de la población. La guerra acabó en 1716 y la recuperación económica comenzó propiciada por las actividades productoras y exportadoras de los empresarios burgueses catalanes afincados en la ciudad.
Durante el reinado de Carlos III acabó por romperse el monopolio de Cádiz como única ciudad con permiso para comerciar con las colonias en América. Trece puertos, incluido el de La Coruña, se beneficiarán de dicho comercio. A partir de ese momento la ciudad despunta económicamente y el rey de España manda construir la muralla de Pescadería (de la que se conserva el espigón que divide actualmente las playas de Riazor y Orzán). Es en este siglo cuando se inician las primeras actividades industriales en la ciudad con la creación de la Real Fábrica de Tabacos (en funcionamiento hasta los años 90 del último siglo) o la Real Sombrerería de La Coruña.
Siglo XIX
En la primera mitad del siglo XIX la ciudad experimentó un notable aumento de población, pasando de 12.000 habitantes en los primeros años a unos 20.000 alrededor de 1850.
El 30 de noviembre de 1803 partió, con destino a América, la expedición dirigida por Francisco Javier Balmis para difundir la vacuna de la viruela descubierta varios años antes.
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Monumento erigido a Juan Díaz Porlier en el lugar de su ejecución.
Durante la invasión napoleónica en mayo de 1808, la ciudad presentó resistencia a la ocupación francesa desde el principio, liderada por Sinforiano López. Otros lugares de Galicia opusieron resistencia, como Arosa o Vigo. En la ciudad de La Coruña se libraron varios enfrentamientos, siendo el más significativo la Batalla de Elviña, el 16 de enero de 1809 entre franceses e ingleses. La batalla en sí nunca se llegó a librar, solamente alguna escaramuza, ya que los ingleses estaban preparando su flota anclada en el puerto para abandonar la ciudad a su suerte. Al día siguiente los franceses se apoderaron de la ciudad, que abandonaron nueve meses más tarde para perseguir al Marqués de la Estrella y a sus cinco mil hombres. Las bajas causadas por la milicia y la guerrilla gallegas evitaron que el Mariscal Soult volviese a tomar la ciudad, hecho que le obligó a abandonar Galicia con más de un 50% de bajas en sus filas.
El 19 de agosto de 1815 el mariscal de campo Juan Díaz Porlier, apodado El Marquesito, se pronuncia con la intención de restaurar la constitución española de 1812, apoyado por la burguesía y la intelectualidad coruñesa. Sin embargo, el día 22 de agosto el militar liberal es traicionado, capturado y llevado al Castillo de San Antón, se le condena a muerte y es ejecutado en la horca en el Campo de la Leña, actual Plaza de España, el 3 de octubre de 1815.
Cuando estalló en España la primera de las Guerras Carlistas en 1833, La Coruña proclamó rotundamente su apoyo a la causa Isabelina, y aunque la ciudad fue cercada en varias ocasiones por expediciones carlistas, nunca llegó a ser ocupada por las tropas reaccionarias del infante Don Carlos. Tras el fin del conflicto, la reina Isabel II gratificó a la ciudad concediéndole la categoría de capital de provincia en 1849.
A finales del siglo XIX comienzan a instalarse en la ciudad nuevas industrias y bancos que sentaron la base de la urbe moderna. En esa época, personajes ilustres como Emilia Pardo Bazán o Aureliano Linares Rivas (diputado por el Partido Liberal) aportan prestigio a la ciudad y otorgan importantes donaciones económicas en momentos difíciles para la población coruñesa.
Tras la pérdida de las últimas colonias españolas de ultramar en 1898, muchos gallegos que habían creado fortuna en el Caribe regresan con su dinero y el deseo de recrear en la ciudad herculina el lujo que habían conocido en ciudades como La Habana o Santiago de Cuba.
Siglo XX ![]()
Tumba de Sir John Moore en el Jardín de San Carlos.
En el siglo XX se produce una explosión demográfica y económica, acentuada por la anexión del municipio de Oza el 28 de enero de 1912,[4] que aportó al municipio de la Coruña más del 70% de su actual territorio municipal. Se crea más industria, se potencia el puerto, se fundan organizaciones sindicales y se aumenta la red de negocio y servicios de la ciudad. Además, La Coruña se convierte en la capital de las vanguardias arquitectónicas gallegas de principios de siglo, con la construcción de un ensanche pródigo en fachadas de estilo modernista (zona de la plaza de Lugo, plaza de Orense, Linares Rivas, Plaza de Pontevedra o los emblemáticos edificios del Kiosco Alfonso, Radio Nacional de España y el desaparecido antiguo Hotel Atántico) y desde 1922 contó con el edificio habitable más alto de España, la sede central del Banco Pastor, situado en el Cantón Pequeño (puesto que perdió en el año 1929 con la construcción en las inmediaciones de la Gran Vía madrileña de la sede de Telefónica).
Con la II República, la ciudad continuó con su imparable expansión económica y política. Fue en esta época cuando el racionalismo llegó a la ciudad, con su mayor exponente en la ciudad escolar, un conjunto arquitectónico propio de los años 30 actualmente utilizado como instituto, biblioteca y escuela naval.
En 1936 estalla la Guerra Civil y el ejército leal al golpe militar del General Franco se encarga de sitiar la ciudad. A partir de la toma de control y tras una cruenta represión durante la que se tiene constancia de fusilamientos en el Campo de la Rata, La Coruña deja de ser un bastión del republicanismo federal.
Durante la dictadura de Franco destaca el mandato del alcalde Alfonso Molina. Durante el mismo es construida una de las principales vías rápidas de acceso al centro la ciudad en 1957[5] y que lleva su nombre. El empresario Pedro Barrié de la Maza, simpatizante del régimen, funda importantes empresas como el Banco Pastor o Unión Fenosa.
Durante los años 60 y su desarrollismo económico, la ciudad comienza a experimentar un crecimiento demográfico espectacular, recibiendo 60.000 nuevos habitantes en apenas una década, debido a una oleada de inmigración procedente de las comarcas rurales y expandiendo la ciudad hacia el oeste y el sur con la construcción de nuevos barrios como los de Los Mallos y el Agra del Orzán.
En 1975, con la construcción de la Torre Hercón (también conocida como Torre Costa Rica) la ciudad apuesta desde entonces por la verticalidad que la caracteriza, algo poco habitual en las ciudades españolas. Desde su terminación, sigue siendo el edificio más alto del norte español, con 108 metros de altura, 119[6] contando la antena de la Televisión de Galicia (TVG), cuya sede en La Coruña está en ese mismo edificio.
Ya en la democracia, se aprueba el Estatuto de Galicia en 1981, y con él La Coruña pierde la capitalidad de Galicia que mantenía de hacía más de cuatro siglos en beneficio de Santiago de Compostela, lo que provoca una masiva protesta y manifestaciones por parte de la ciudadanía coruñesa.
Durante el mandato del alcalde socialista Francisco Vázquez y Vázquez (1983-2006), elegido seis veces consecutivas por mayoría absoluta, la ciudad acomete ambiciosos proyectos urbanísticos, como por ejemplo la construcción de un espectacular paseo marítimo de doce kilómetros de recorrido, el más largo de toda Europa [7] el Palacio de Congresos, renombrado recientemente Palacio de la Ópera. También se construyeron tres museos científicos:
-La Casa de las ciencias y planetario
-La Domus o Casa del Hombre, el único museo en todo el planeta decicado monográficamente al ser humano
-El Acuarium Finisterræ o Casa de los Peces
Todos ellos han hecho de la ciudad una referencia nacional en divulgación científica, creando la red "=MC²" (Museos Científicos Coruñeses)[8] . En esta época se acometieron también en La Coruña otras nuevas infraestructuras como el actual estadio de Riazor, el Coliseum (edificio multiusos para todo tipo de eventos, incluyendo espectáculos taurinos), la torre de Comandancia Marítima, el polémico Centro de Ocio del puerto, el acondicionamiento de los montes de San Pedro y Bens, convertidos en extensos parques, el obelisco 'Millenium' o la remodelación del mercado de la plaza de Lugo, entre otros.
Sin embargo, los últimos años del mandato de Vázquez estarían marcados por la polémica en torno al topónimo de la ciudad, defendiendo el uso de la forma "La Coruña" y oscuros asuntos urbanísticos aireados por la prensa local. Su puesto como alcalde termina con su nombramiento en 2006 como embajador español en el Vaticano, siendo sustituido en la alcaldía de La Coruña por su teniente alcalade, Javier Losada, que en las elecciones municipales de 2007 no sólo perdió la mayoría absoluta que mantenía Vázquez sino que no obtuvo los votos suficientes para poder gobernar,saliendo ganador el Partido Popular (PP) por mayoría simple. Ante esta situación, Losada firmó un pacto con el Bloque Nacionalista Gallego (BNG) y desde ese año gobierna la ciudad en una coalición nacionalista-socialista de izquierdas.
La ciudad en las últimas décadas
En las últimas décadas se han producido diversos cambios en su estructura: comparte diversas funciones administrativas y ha reducido otras militares, reforzando su estructura empresarial y de negocios, destacando en diversos subsectores gracias a que es sede de algunas importantes empresas españolas: financieras (Caixa Galicia y Banco Pastor), comunicación (Grupo Voz), distribución (Gadisa) y red comercial, industria manufacturera (Inditex, matriz de Zara), sede regional del terciario profesional y de los servicios avanzados, sumándose a ello la importancia de la actividad portuaria (es el segundo puerto de Galicia en cuanto a pesca fresca desembarcada y auge en la actividad del puerto comercial (petróleo y graneles sólidos, que lo convierten en el primer puerto gallego por tráfico total[9] |título= |añoacceso=2009 |autor= |enlaceautor= |idioma=español ). Dispone además de aeropuerto propio (Aeropuerto de la Coruña), que ofrece vuelos regulares a las principales ciudades españolas y a algunas europeas.
La Torre de Control Marítimo, uno de los edificios más altos de la ciudad
En los últimos años se ha relanzado la ciudad con la mejora de los accesos, el aumento de su infraestructura cultural, de ocio y científica, mejora y rehabilitación del entramado urbano, recuperación del borde marítimo y potenciación del sector turístico. Todo ello reafirma el carácter de ciudad administrativa, comercial, portuaria, cultural y turística que ya tradicionalmente tenía. Los dos últimos grandes hechos que la ciudad se ha ganado a pulso son la iniciación de las obras del Puerto Exterior, que liberará cientos de miles de metros cuadrados del centro de la ciudad que hasta día de hoy están ocupados por actividades portuarias, y la iniciación de las obras de la tercera ronda de circunvalación de la ciudad (la primera es la Ronda de Nelle y la segunda es la de Outeiro), cuyo nombre será "Ronda de Juan Carlos I", su recorrido se iniciará en el barrio de Los Rosales y culminará con un triple enlace con la A-6 y la Ronda Ártabra.
El puerto de La Coruña es con diferencia el más importante de Galicia, aumentando el tráfico de mercancías un 23% en 2008[10] . El puerto mueve más de 14 millones de toneladas anuales,[11] superando en más de 10 millones de toneladas al de Vigo.[12] La mayoría de su tráfico son graneles líquidos, como petróleo para la refinería y bioetanol. Comercia con graneles sólidos, como madera, cemento, carbón, coke, cinc, etc. No obstante, y en menor medida, trafica con contenedores y otras mercancías. En cuanto a pesca es eclipsado por el de Vigo, aunque posee su propia lonja, una de las más importantes del país. Finalmente, también es un punto de escala para grandes cruceros. El puerto es uno de los núcleos económicos de la ciudad. Tiene más de 6 km de muelles (Muelle de trasatlánticos, Muelle Batería, de Calvo Sotelo, de La Palloza, Muelle Este, del Centenario, de San Diego y de Oza). El puerto fue además puerta de entrada para 40000 visitantes y 62 cruceros en 2007, cuando visitaron la ciudad el Queen Elisabeth II, el Jewel of the Seas o el Oriana. En los próximos años y antes de que se culmine la colosal obra del Puerto Exterior, se espera aumentar el tráfico de contenedores con la puesta en servicio del muelle del Centenario para tal servicio, y se espera también la iniciación de una línea regular de Ferry con alguna ciudad inglesa.
Además, la ciudad también se ha dado a conocer internacionalmente en la última década gracias a su equipo de fútbol, el Real Club Deportivo de La Coruña.
En la madrugada del 3 de diciembre de 1992, la ciudad sufrió una de sus peores catástrofes, el superpetrolero Mar Egeo, que llegaba a la ciudad para descargar el crudo que contenía en su interior, chocó contra las rocas cercanas a la Torre de Hércules y se envolvió en un gran incendio, creando una gran columna de humo visible desde Ferrol hasta Malpica, rompiéndose en dos y, finalmente, explotando en la mañana del día siguiente, obligando a los habitantes del barrio de Orillamar a evacuar sus casas. Tras más de dos días con la columna de humo y fuego rodeando desde la Torre de Hércules, se consiguió apagar las llamas del buque, el cual permaneció semihundido hasta el año 2000 en las cercanías del parque de l
La Coruña: barrios y entorno
Barrios creados hasta 1970
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