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El celta se va de vigo.

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pepegol
pepegol el 08-04-2017 a las 08:50:42

«No nos vamos, nos echan»

Mouriño anuncia su decisión de llevarse al Celta de Vigo ante la imposibilidad de comprar Balaídos o construir otro campo en el municipio, y Mos es el concello mejor colocado para un nuevo estadio

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VIGO / LA VOZ 08/04/2017 05:00

Lo que comenzó como un órdago está a un solo paso de convertirse en realidad. El Celta se va de su ciudad. Lo anunció el presidente, Carlos Mouriño: «Hemos tomado la determinación de marcharnos de Vigo». «No nos marchamos, nos echan, no hay retorno», añadió en su comparecencia ante los medios del club. Argumenta que lleva ocho años recibiendo negativas a todos sus proyectos por parte del Concello y acusó al alcalde, Abel Caballero, de sacar a la luz que le propondría una concesión administrativa cuando el propio Mouriño ya había expresado su rechazo a tal iniciativa. La única manera de seguir en Vigo sería comprando Balaídos o contando con una licencia para construir un campo nuevo.

 

En su ofensiva, el presidente del Celta da cifras. El estadio costaría 50 millones y la ciudad deportiva 20. Las dos instalaciones deben construirse en el mismo espacio: «Queremos el pack completo». La idea sería un complejo de ocio, deporte y cultura. Un proyecto que bajo el prisma del accionista mayoritario debe ser el motor económico del Celta del futuro. Mouriño confirmó que ya barajan algunos escenarios, aunque sin dar datos. Mos, que está encantado con la posibilidad, sigue siendo el mejor colocado.

Con respecto a la financiación, dejó la puerta abierta a asumir el coste si fuese necesario. «Tenemos experiencia con la consecución de la sede. El edificio de la calle Príncipe va a ser rentable y creemos que todo lo que hagamos va a ser rentable, pero si en ocasiones de muchas dificultades hubo que usar recursos externos (adelantó en su día 8,1 millones), se usaron. Ese no es el problema». No habló de plazos.

La «decisión irreversible» llega, según el presidente, después de años de negativas y porque el Concello de Vigo no está dispuesto a dejar crecer al Celta. «El proyecto se tambalea, no tiene un futuro sólido. No más silencios cómplices ni de esperanza».

 

La frase sirvió de arranque para acusar a Caballero de intentar manipular a la opinión pública filtrando una opción -la concesión administrativa por 50 años- que previamente y con testigos ya había sido descartada por Mouriño. «¿Manipulación?, ¿Desinformación?», se preguntó, mientras invitaba al regidor a una comparecencia pública de ambos para explicar a la ciudadanía toda la verdad sobre el asunto. «Pido al alcalde -dijo- que exponga los motivos que le di para rechazar la propuesta. Le dimos la negativa argumentando por qué era imposible la aceptación de la propuesta».

También acusó de injerencia a la primera autoridad municipal. «No le diré cómo va a llevar el Concello, que no me diga cómo llevar el Celta. ¿Por qué ese empeño en no dejarnos crecer? Si el crecimiento del Celta no es en Vigo con usted, será fuera sin usted», le espetó.

 

El presidente sacó toda su artillería en el asunto de la reforma del estadio, cuyo resultado dista mucho de la pretensión inicial del consejo de administración. Y se refirió a que el club perdió la gestión del bar y una tienda en los bajos de Tribuna que antes tenía.

Entiende que su única salida pasa por marcharse del municipio, aunque el club precisó que mantendrá la denominación de RC Celta de Vigo y que su sede estará en la calle Príncipe.

El incierto futuro de un recinto en obras por 30 millones

El futuro de Balaídos se carga de incógnitas. Aunque el nuevo estadio se construya, el Celta podrá seguir como inquilino hasta el 2034, fecha en la que se extingue el convenio firmado en el 2009. Entonces debería estar acabada una reforma por 30 millones.

La relación Celta-Concello

Las posturas están más enfrentadas que nunca, con Mouriño y Caballero enfrentados. Ayer quedó enterrado cualquier punto de consenso. O venta, que por ley es imposible, o salida del Celta hacia otro municipio, lo que parece la opción más probable. La tercera vía ya no existe.

Pasos hacia otro estadio

El Celta debe encontrar primero terrenos (existen varias alternativas), después cerrar el acuerdo, realizar la burocracia previa y comenzar las obras. Un proceso que puede demorarse.

Financiación

Mouriño dio a entender que la fórmula que le permitiese levantar otro estadio podría ser parecida a la futura explotación del edificio del Mercantil que albergará la sede en Vigo. También dejó la puerta abierta con sus palabras a una inversión del propio presidente, como hizo en su día para atender el día a día del club cuando las arcas estaban vacías.

La reforma actual

Nada indica que se puedan paralizar las obras. Pero los dos fondos del estadio siguen sin financiación y esta situación en absoluto va a ayudar a encontrar apoyos financieros externos. Tribuna ya está acabada, aunque con muchas carencias.

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pepegol
pepegol el 08-04-2017 a las 08:54:34

Un apretón de manos imposibleLas palabras de Mouriño son la explosión de su pésima relación con Caballero2 ÁNGEL PANIAGUA L. C. LLERA
VIGO / LA VOZ 08/04/2017 05:00
Puede que la distancia entre Abel Caballero y Carlos Mouriño nunca haya sido más abismal que en este preciso momento, pero si el protocolo manda, el alcalde de Vigo y el presidente del Real Club Celta de -todavía- Vigo estarán sentados a escasos centímetros de distancia mañana a las cuatro de la tarde. Es probable incluso que sus codos se rocen en el reposabrazos del palco de Balaídos mientras evocan el simbólico codazo que ayer lanzó Mouriño a las costillas de Caballero: «No le diré cómo llevar el Concello, no me diga cómo llevar el Celta». Y si el equipo marca un gol al Eibar, a estos dos hombres que no están para compartir fiestas no les quedará más remedio que celebrarlo juntos.Abel Caballero no ha querido que se sepa todavía qué opina de la noticia de que Mouriño ha decidido que el Celta se vaya de Vigo. Solo un dato: su gabinete confirmó a última hora de la tarde de ayer que el primer edil asistirá al partido de liga.El alcalde suele ser expeditivo. No tiene problemas en llamar «patético mentiroso» a Alberto Núñez Feijoo -lo hizo ayer-, en acusar de «cómplice de la Xunta» al rector de la Universidad -lo hizo hace tres semanas- o en insinuar que la delegada del Estado en Zona Franca «quiere mantenerse en el cargo obedeciendo a Feijoo» -en innumerables ocasiones-. Sin embargo, el alcalde de Vigo nunca ha levantado el tono para referirse a su compañero de palco, Carlos Mouriño, con quien comparte generación (70 y 74 años, respectivamente) pero con quien no tiene ninguna sintonía personal.Y eso que la guerra es larga. Quedó patente el verano pasado. Los retrasos en las obras de la grada de Tribuna pusieron en peligro el inicio de la liga en Balaídos. Incluso hicieron dudar de que la UEFA fuese a permitir jugar en Vigo los encuentros europeos. Todo derivaba de fallos en el proyecto, responsabilidad municipal. El Celta no dijo ni una sola palabra en público, pero dejó clara su postura con dos gestos: suspendió el torneo del club, el Quinocho, alegando que no se podía jugar en Balaídos y, cuando el calendario se echaba encima y el estadio no estaba todavía preparado, el club ni siquiera pidió a la Liga que el primer partido se celebrase fuera de Vigo. Era una manera de presionar al Ayuntamiento.El mismo verano, el entorno de Carlos Mouriño empezó a preparar el terreno a conciencia. El primer paso fue una entrevista en La Voz en la que el presidente reconocía por primera vez que estaba pensando en marcharse. En la afición saltaron todas las alarmas porque, al fin y al cabo, Mouriño es el hombre que rescató a un club que se hundía y que ha logrado unas cuentas ejemplarmente saneadas. Pero el presidente lanzaba, de paso, un recado al Concello, el primero de muchos: se habían puesto palos en las ruedas de la ciudad deportiva. «Es mi gran desilusión», avisaba.Ni habló entonces Caballero ni lo hizo cuando trascendió que Mouriño estaba negociando la venta del club a un grupo chino. Las conversaciones llegaron a estar muy avanzadas, pero Caballero, que habitualmente es una metralleta de titulares, guardó un cauteloso silencio.Consciente del poder emocional que ejerce el Celta en la ciudad, el alcalde ha optado por el perfil bajo y ha tratado de reconducir la relación con el presidente céltico en privado. Carlos Mouriño estuvo al menos cuatro veces en la alcaldía en reuniones discretas con el alcalde desde que lanzó su órdago de vender el club. Abel Caballero trató de convencer al presidente del Celta de que sus planes eran equivocados: ni la venta del club a los chinos tenía sentido ni la venta del estadio municipal al club era legal. Pero las relaciones siguen siendo malas a pesar de que el alcalde ha abanderado la reforma de Balaídos con dinero público por 30 millones.Por eso, hay que entender las palabras de Mouriño de ayer en clave de ruptura con el gobierno local. Y por eso todo indica que Abel Caballero, que es un general de batalla y no un comisionado de paz, prepara su ataque. Pero él es dueño de sus tiempos.Mos se postula; Nigrán lo considera un disparateLa alcaldesa de Mos, la popular Nidia Arévalo, reiteró ayer el ofrecimiento del municipio al club. Arévalo recordó que hace meses los dirigentes del Celta mantuvieron una entrevista con el gobierno municipal. Se trataba de buscar una ubicación alternativa a la actual para que la entidad pudiese desarrollar su labor deportiva. «Les ofrecimos tres ubicaciones posibles conforme al Plan Xeral», indicó la regidora, que aseguró que desde entonces no han vuelto a mantener contacto con la directiva celtista.Nigrán es otro municipio que figura en las quinielas para desarrollar un complejo futbolístico para el Celta. Sin embargo el alcalde de la villa, el socialista Juan González, asegura que el club no se ha puesto en contacto con él, a pesar de que uno de sus vecinos es directivo de la entidad celeste.González señala que sería un despropósito hablar del «Celta de Nigrán» o del «Celta de Mos» y asegura que los nigraneses «seguiremos acudiendo encantados a Balaídos que está a solo quince minutos de Nigrán».La oposición, en contra de que el club se deslocalice como una franquiciaEl PP calificó como «gravísima para todos los vigueses» la decisión de Mouriño y Marea de Vigo opina que es «un farol». Ambos partidos valoraron de distintas forma las palabras del presidente del Celta. El PP aprovechó para arremeter contra el alcalde y Marea piensa que Carlos Mouriño lo que quiere es hacer negocio, al margen de los sentimientos.«Hoy los vigueses hemos recibido la peor noticia posible, el alcalde está echando al Celta de Vigo», manifestó la portavoz del PP, Elena Muñoz. A su juicio, la paciencia tiene un límite, y en el Celta han aguantado «todo» al alcalde. En su opinión, han sido ocho años de promesas que nunca se han hecho realidad. Según Muñoz, el regidor ha estado jugando con el Celta y estas son las consecuencias. Ante el silencio del regidor exige al alcalde que sea valiente, no se esconda y que salga con luz y taquígrafos y de la cara y explicaciones «para este sinsentido». «En vez de llevar a de la mano a unos de los embajadores más importantes que tiene Vigo en todo el mundo solo le ha puesto palos en las ruedas», señala la concejala del Partido Popular.Por su parte, el portavoz de Mara de Vigo, Rubén Pérez, opina que «lo único que quiere Mouriño es engordar el patrimonio» para «rentabilizar sus acciones» y vender el club. Para Pérez no existe margen legal para la venta del estadio al Celta y señala que no le gusta el tono «victimista» del presidente del club porque hay otras empresas como Citroën que tienen también una concesión.A juicio de Pérez, si el club sabía que no era posible llegar a un acuerdo con el Concello «nos podíamos haber ahorrado el sainete de los últimos meses». Para Marea de Vigo el Celta no se puede deslocalizar de Vigo como si fuera una empresa o una franquicia de Estados Unidos.

pepegol
pepegol el 08-04-2017 a las 08:56:39

A mi esto me huele mal, no creo que Mouriño se lleve al Celta a otro lado, como dicen algunos, esto parece más un intento de presión para rascar algo y llevarse el estadio o algún terreno en propiedad para engordar el patrimonio del Celta y así subir el precio de las acciones y que su venta sea más rentable.

danidepor86
danidepor86 el 08-04-2017 a las 09:27:33

Esto es como en los simpsons: El Celta de Albuquerque

Hidepath
Hidepath el 08-04-2017 a las 11:23:57

Bueno, está bien que sucedan estas cosas en Vigo... Tino dijo que se plantearían que hacer con el estadio en 2020-2025, está claro que Riazor necesita una remodelación, y que los estadios modernos son otro modelo de negocio, con bares, tiendas y restaurantes para alquilar, aparte de un activo importante.
Si ellos se van y la zona de baladridos pierde, puede que el concello prefiera venderle los terrenos al depor para que edifique allí y no se vaya. Teniendo en cuenta que se mueven unas 20000 personas de media cada 15 días...

deportivista05
deportivista05 el 10-04-2017 a las 18:38:20

En mi opinión:

1º El "VIGO" no va a irse de Vigo.
2º Nos viene bien que haya tirantez entre un club grande (si al "Vigo" se le puede llamar grande), y el concello. Aquí puede ocurrir lo mismo.
3º Al final, algo van a obtener.

danidepor86
danidepor86 el 10-04-2017 a las 21:23:55

Hidepath escribió:

Bueno, está bien que sucedan estas cosas en Vigo... Tino dijo que se plantearían que hacer con el estadio en 2020-2025, está claro que Riazor necesita una remodelación, y que los estadios modernos son otro modelo de negocio, con bares, tiendas y restaurantes para alquilar, aparte de un activo importante.
Si ellos se van y la zona de baladridos pierde, puede que el concello prefiera venderle los terrenos al depor para que edifique allí y no se vaya. Teniendo en cuenta que se mueven unas 20000 personas de media cada 15 días...

De todos modos, una cosa es la sede y otra el estadio. Aunque hay equipos que tienen la sede en el estadio, el dépor no. O por ejemplo, el Salamanca (que es el caso que me pilla de cerca) tenía su sede en el centro, y el estadio pertenece a un pueblo, no a la ciudad.

Pero estoy de acuerdo con lo que dices, riazor está muy bien situado, y creo que todos saldrían ganando con un estadio nuevo allí.

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