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¡¡HUMO!! Una tarde soleada en Riazor cuando el incendio de la parte superior de preferencia, junto al antiguo lateral marcador, hizo que gran parte de la grada tuviera que ser desalojada. La mayoría de los pipiolos que poblábamos especial-niños contemplábamos atónitos como el árbitro se veía obligado a detener el encuentro haciéndonos temer que aquel partido y nuestras esperanzas de ascenso se prolongarían hasta la agonía. Pero esa tarde todo estaba preparado y no podíamos permitir que se nos escapase la gloria como en años anteriores. Finalmente logramos vencer por 2 a 0 a un correoso Murcia que se pasó toda esa temporada en puestos de ascenso y que se lo arrebataríamos en la última jornada. Aquellos momentos fueron mágicos para toda la gente que, tanto dentro como fuera de Riazor (o subidos a las barandillas exteriores), nos desgañitábamos a gritos en un solo sentir: ¡¡¡FORZA DEPOR!!!
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